
Escríbela o díctala. La entrada de tiempo quedará cargada en segundos.
La semana completa a la vista y carga con un clic. O simplemente dicta: "Una hora y media con Minera Atacama revisando el reglamento interno" y la entrada se arma sola, con cliente, duración y glosa. También en el teléfono, pensado para el pulgar.

Las horas del estudio, por donde quieras mirarlas.
Por cliente, proyecto, profesional o área, con exportes listos para enviar y edición en línea cuando algo quedó mal cargado.

El acuerdo, escrito como se lo explicarías a un colega.
Fijo mensual, bolsas de horas, tarifas por persona o cliente: el pacto se escribe en español y se convierte en reglas de cobro exactas, versionadas y auditables.

Las horas que no anotaste también cuentan.
Con tu permiso, y fuente por fuente, LegalClock observa el correo y el calendario de Microsoft 365 del equipo y propone las horas que se te pasaron. Tú apruebas o descartas: nada se registra solo.
Tu información entra contigo y se va contigo.
LegalClock se construyó al revés de la industria: primero la privacidad y la salida fácil, después todo lo demás.
Mira LegalClock en acción.
El video recorre el registro de horas, el dictado por voz, los informes y los pactos.